Nueve entidades estatales panameñas sufrieron ataques cibernéticos en los primeros meses de 2026 — ransomware, intrusiones y usurpación de identidad en cuentas oficiales. La respuesta del gobierno fue concreta: $26 millones destinados a ciberseguridad, distribuidos entre la Autoridad Nacional para la Innovación Gubernamental (AIG) y otras entidades del Estado. El caso de Panamá es un espejo de una tendencia que toda Latinoamérica está atravesando.
Investigadores de ESET descubrieron en noviembre de 2025 una campaña que denominaron CallPhantom: 28 aplicaciones fraudulentas en Google Play que prometían acceso al historial de llamadas, SMS y WhatsApp de cualquier número telefónico. El dato más llamativo no es que fueran falsas — es que acumularon más de 7.3 millones de descargas antes de ser eliminadas.
